Los desafíos del 2022
Se acabó el ciclo de “dinero barato”. Durante 2022, los Bancos Centrales comenzarán el proceso de normalización monetaria para combatir la inflación. La tasa de política monetaria en Brasil cerraría el año 2022 en 12% (desde el 9,25% actual), la tasa en Chile cerraría en 8,75% (desde el 5,5% actual), mientras que la tasa en Estados Unidos subiría hasta 1,26% (desde el 0,25% actual). El único país que efectuaría un proceso inverso es China, cuyo Banco Central se encuentra disminuyendo la tasa para estimular el crecimiento económico.
¿Qué significa esto para los mercados accionarios? Las dos variables fundamentales que guían las acciones son los flujos de caja que generan, y la tasa a la que se descuentan esos flujos. El flujo de caja se espera que se mantenga sólido, las empresas americanas deberían aumentar sus utilidades en 20% en 2022. La preocupación de los inversionistas radica en la segunda variable, la tasa de interés. No es coincidencia que la mayor venta se haya producido en las acciones tecnológicas, cuyos flujos se generarían en el futuro, y son más dependientes de movimientos en la tasa.
Sin embargo, la corrección ha sido de tal magnitud, que las valorizaciones de estas acciones se encuentran a niveles muy similares a aquellos previos a la pandemia, mientras que estas empresas han aumentado notoriamente sus ventas y su participación de mercado desde esa fecha. En 2020 -año de pandemia en que las ventas de todas las empresas cayeron-, las ventas de las empresas tecnológicas crecieron 6% y durante el 2021 habrían crecido 53%.
La volatilidad seguirá durante 2022. Creemos que existe una oportunidad en las acciones tecnológicas dentro de una cartera diversificada, dada la fuerte corrección que han sufrido, al hecho de que son las empresas que más invierten, y que sus modelos disruptivos seguirán desplazando a las industrias incumbentes que no se han modernizado.


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